El director Spencer Susser debuta en la dirección con este drama de 2010 que protagonizan Joseph Gordon-Levitt (Inception), Rainn Wilson (The Office), Natalie Portman (Cisne Negro) y Devin Brochu (En El Valle de Elah), y que viene acompañada de una banda sonora de lujo con Metallica y Motörhead.
TJ acaba de perder a su madre en un accidente de coche, y su padre se dedica a reptar por casa de su abuela incapaz de superarlo. Camino del colegio, TJ provoca que Hesher, un chico extraño amante de la música heavy, tenga que abandonar su actual hogar en unas casas en construcción. Como represalia, Hesher se irá a vivir a la casa de TJ y trastocará la vida de toda la familia con sus constantes desvaríos.
Normalmente hemos visto a Joseph Gordon-Levitt en papeles de chico apocado, como el de 500 Días Juntos o Brick, pero en esta ocasión se nos presenta en un papel de perturbado, que a pesar de demostrar que tiene un buen fondo, desborda locura por todos sus poros y es un imán de problemas.







