
Creo que lo más justo para empezar esta crítica es decir que la trilogía sobre Batman ha marcado ha fuego el nombre de Nolan dentro de las adaptaciones de cómic al mundo del cine, haciendo un superheroe realista, dentro de los limites posibles, algo que ya hizo con maestría en El Protegido el irregular Shyamalan.
Tras derrotar a Harvey Dent, Bruce Wayne decide colgar el traje y “vivir” una vida sin Batman, pero entra en escena un nuevo y despiadado villano, Bane, que provocará el caos en la ciudad de Gotham y hará que la idea del retiro vaya perdiendo fuerza.
La primera entrega de Batman fue realmente impactante, con un superheroe que lo único que tiene es un gran entrenamiento y muchos gadgets que construye gracias a su fortuna, haciendo de Batman un héroe más creíble que los Superman, X-Men y compañía que habíamos visto hasta el momento. Con The Dark Knight, Nolan conseguía uno de los mejores villanos de la historia del cine y elevaba la saga aún más, algo que parecía difícil. Con la tercera entrega era complicado sorprendernos de nuevo, y para mí ha conseguido cerrar dignamente la saga, pero sin la brillantez de las anteriores entregas.



Que pasaría si le quitamos todas las extravagancias a Twin Peaks y nos centramos en el crimen y su comunidad, pues posiblemente algo parecido a esta Small Town Murder Songs, la segunda película del director Ed Gass-Donnelly, que ya está filmando la segunda parte de El Último Exorcismo.






