El cine asiático esta en alza y sus escenas de acción no solo no tienen nada que envidiar a las del cine americano, sino que en muchas ocasiones son tremendamentes superiores. Gracias a esto y a su violencia desmedida, se ha convertido en un genero imprescindible en eventos como el Festival de cine Fantástico de Sitges, y cada vez son más los seguidores. El hombre sin pasado es un buen ejemplo de este cine, con grandes escenas de acción y una historia de venganza/redención.
Un hombre con un pasado misterioso tiene una tienda de empeños en un barrio humilde. Allí conoce a So-Mi, un niña que tiene que buscarse la vida ante una madre drogadicta que no se ocupa de ella. Los dos irán entablando una curiosa relación hasta que un problema de drogas hace que la secuestren. A partir de aquí empieza una persecución en busca de la niña que nos descubrirá el pasado del protagonista.
El hombre sin pasado fue la película sensación del año en Corea, superando a éxitos como Iron Man 2, y no es de extrañar, ya que consiguen una película de acción pero con un buen estilo y una estética muy cuidada.





