A priori me parece graciosa la premisa de Jumbo, una historia de amor entre una chica y una noria, pero lo único gracioso que tiene la película es su planteamiento, ya que se toma totalmente en serio y lo que pudiese parecer una comedia extraña es en realidad un drama, lento que no funciona ni en su mensaje.

Jeanne, una joven tímida, trabaja como guardia nocturna en un parque de atracciones y tiene una relación cercana con su madre. Si bien ningún hombre puede competir con este dúo opuesto. Jeanne comienza a desarrollar extraños sentimientos románticos por Jumbo, la noria del parque temático, pero su entorno no acabará de entender su relación.

A veces las expectativas son el gran problema a la hora de enfrentarte con las películas. En Sitges intento leer de que van las películas pero sin buscar demasiada información, porque muchas veces el factor sorpresa es parte importante de las películas, pero en casos como Jumbo juega en su contra, porque si solo sabes de que va por encima la película, puedes esperar algo muy diferente y decepcionarte lo que finalmente encuentras.

Una película lenta, con algunos momentos visuales interesantes, pero que en general no me ha interesado demasiado.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Categorías