El siempre inclasificable Gaspar Noe (ya se que es la frase más manida del mundo hablando de este hombre), presentó en el Festival de Cine de Sitges 2019, Lux Æterna, un medio metraje de 50 minutos con un montaje que sobrecarga los sentidos y una historia que va a dando vueltas por el escenario como loca.

Beatrice Dalle, está dirigiendo una película con Charlotte Gainsbourg como protagonista, y sus conversaciones sobre sus experiencias en el cine dan paso a la grabación de una tensa escena donde vemos las luchas de egos y las exigencias a los actores, con un desenlace lleno de luces, colores y ruidos estridentes.

Cuando salí de la proyección, no tenía muy claro que pensar. Sabía que me había gustado la película por algún motivo que no podía entender, pero no sabía si mucho o poco y madurando un poco la opinión, ha ido ganando puntos. A pesar de que la película tiene mensajes bastante claros, su parte final es una autentica locura, con una escena de casi diez minutos que no avanza ni un solo paso, y que sirve solo como efecto para los sentidos. Si te gustó Climax prueba esta película porque puede gustarte bastante, si Climax no fue para ti, esta menos.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Categorías