La oficina
No había ni una sola posibilidad de que imaginase que en 2026 iba a hablar de una serie mexicana que adapta la obra maravillosa de The Office, pero aquí estamos, recién acabado el octavo y último episodio de esta temporada inicial, y no puedo hacer otra cosa que levantarme y aplaudir. Aunque todo estaba en contra de que este proyecto tuviese el más mínimo interés, el resultado es sorprendentemente bueno, y no solo tiene la esencia de la serie original (más bien de la versión americana) pero dándole una personalidad lo suficientemente fuerte como para que no se note una copia.
Jerónimo Ponce III, jefe regional de Jabones Olimpo Aguascalientes, una filial de la empresa familiar, es una pesadilla para sus empleados, un grupo de oficinistas pintorescos que diariamente tienen que sobrevivir a sus desplantes políticamente incorrectos y técnicas organizacionales autodestructivas para llegar ilesos al final del día.
No conocía a Marcos Bucay, el creador de la adaptación ni a ninguno de sus actores, pero todos y cada uno de ellos son un acierto. Marcos a conseguido encontrar un tono que adapta y no copia a la versión americana y los actores, consiguen hacer suyos cada uno de los roles, dándoles una personalidad que en ningún momento te lleva a compararlos, sino que consigue abstraerte y disfrutarla como una serie diferente, y eso es un gran éxito, viniendo de donde viene. La tarea de adaptar a Michael Scott me parecía imposible, hasta que conocí a Jerónimo Ponce, y desde el primer capítulo me convenció de que lo había conseguido.
Otro de los grandes aciertos de La Oficina es cómo adaptan los guiones a la sociedad mexicana. Seguramente una adaptación de los guiones habría sido un fracaso absoluto, porque nadie se va a creer ciertas maneras de actuar de los personajes o ciertas problemáticas, muy ligadas a la sociedad americana, así que desde el lenguaje, hasta las situaciones, ayudan a que La Oficina sea una serie con personalidad muy disfrutable. Una comedia imprescindible de la que estoy deseando que confirmen una segunda temporada.
Como curiosidad, los derechos para The Office, los tenia una productora española, pero el proyecto no llego a salir adelante, y desde México consiguieron negociar con esta productora y los creadores de la versión inglesa para llevárselos a su país. ¿Qué habría salido de La Oficina en España? Viendo otras adaptaciones que se han hecho aquí, la verdad es que me alegro que no acabase de cuajar el proyecto.