BCN Film Fest 2026: Good Boy

Cómo he disfrutado Good Boy. Hay películas que parecen hechas para tocarte exactamente la tecla adecuada, y esta lo ha conseguido conmigo desde muy pronto. Me encantan las historias de familias perturbadas que se construyen sus propias realidades a medida, esos pequeños universos enfermos donde todo el mundo parece aceptar unas normas completamente dementes como si fueran lo más normal del mundo. Y si además en medio de todo eso aparece un gilipollas torturado, pues qué queréis que os diga: mi alegría se desborda.

Es verdad que esta historia, en el fondo, ya la hemos visto unas cuantas veces. No estamos ante una película que venga a descubrirnos un territorio completamente nuevo ni a reinventar el drama familiar disfuncional. Pero da bastante igual cuando todo está contado con tanta precisión, tan bien interpretado y tan bien rodado. Good Boy (Heel) entiende perfectamente el tono que necesita, sabe cuándo apretar, cuándo incomodar y cuándo dejar que sus personajes se hundan en su propia miseria con una mezcla de crueldad y placer que me ha funcionado de maravilla.

No voy a engañaros: este es exactamente un tipo de cine que disfruto. Una película retorcida, incómoda, con personajes bastante lamentables y una energía malsana que me ha tenido completamente dentro. Puede que no sea una propuesta especialmente novedosa, pero está hecha con tanto pulso y tanta mala leche que la he disfrutado como un gorrino. De esas películas que quizá no recomendaría a cualquiera, pero que a mí me dejan saliendo de la sala con una sonrisa enorme.

About Author

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.