No he podido aplaudir más al final de esta película. No tenía muy claro que iba a ver, como pasa muchas veces en los festivales de cine, pero sentía curiosidad por ver a Vincent Lindon, así que aposté por ella, y que gran acierto ha sido.

Pierre, un trabajador ferroviario de cincuenta años, cría solo a sus dos hijos. Los tres están muy unidos. Cuando Louis, el más joven, deja su casa para estudiar en la Sorbona de París, Fus, el mayor y con peores resultados en los estudios, se vuelve cada vez más reservado. Fascinado por la violencia, se relaciona con grupos de extrema derecha, la antítesis de los valores de su padre. Pronto ocurre una tragedia.

Es increible como esta película consigue conectar contigo y hacerte empatizar con esta familia, una familia de lo más normal, que te hace replantearte ciertas cosas, y te crea un dilema moral muy fuerte. Este tipo de películas, que te dejan dandole vueltas a lo que has visto, ya me parecen de por sí, interesantes, pero además, está muy bien rodada e interpretada, así que es el combo perfecto para disfrutar/sufrir de la película y de la época tan violenta y sin sentido que nos ha tocado vivir.

About Author

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.