La asistenta
No me he leído el libro de La Asistenta, pero en mi cabeza era un best seller de amoríos con asistenta buenorra y marido buenorro, descubren el amor, unidos por una esposa insoportable, pero salen Sydeny Sweeney y Amanda Seyfried, y eso ya es motivo de sobrar para arriesgarme a sufrir con ella. Supongo que por esas expectativas, la película ha sido toda una sorpresa.
Millie es una joven que, tras perder su trabajo, acepta un puesto como sirvienta en la lujosa pero inquietante mansión de los Winchester. Pronto se da cuenta de que algo no está bien en la casa y con sus habitantes, especialmente con Nina, la dueña, que actúa de manera errática.
Esta claro que no te vas a encontrar un peliculón de esos que recordarás durante años, pero si que tiene bastantes cosas que no esperaba de un blockbuster como este y que me han sorprendido gratamente. Quizás los actores, Brandon Skalenar y Michele Morrone, son de lo que menos me ha gustado, sobre todo el segundo, con esa cara de pasmarote todo el rato, pero lo demás creo que es una película que sorprenderá bastante a los que no hayan leído el libro.
Bastante inesperadas también las escenas subidas de tono, que en una producción como esta suelen contenerse bastante para no tener problemas con la calificación, pero claro, imagino que un par de desnudos no van a ser problema, con otras cosas que se ven. En resumen, una película muy disfrutable, que demuestra una vez más el poco miedo que tiene Sydney Sweeney a la hora de seleccionar papeles complicados.