Backrooms
Por fin llegó el día, ayer pude ir a ver Backrooms, después de varios intentos fallidos. Llevaba varias semanas hablando de la película por todas partes y haciéndome unas ideas bastante exageradas de lo que podía encontrarme, así que una vez compré las entradas, intenté entrar en razón y asumir que lo que viese iba a estar por debajo de las expectativas que me estaba generando, y no quise culpar a la película de las historias que me montaba en mi cabeza. Pero vamos a lo importante ¿es Backrooms el fenómeno que todo el mundo dice? Pues no es fácil contestar a eso.
Para empezar, diré que no me ha decepcionado en absoluto, al contrario, me parece una película tremendamente original y bien pensada, con una puesta en escena loquísima y que aún partiendo de un concepto que sin ser idéntico, si que hemos visto otras veces, consigue una tensión y crear un mundo perturbador, que no deja de incomodarte a la par que mantenerte en tensión.
De la trama no tiene sentido explicar nada, me gustaría más hablar de sensaciones y de virtudes de su director, ya que con unos recursos limitados, y una idea que había desarrollado en píldoras de diez minutos en YouTube, consigue hacer una película que no se siente alargada, que te mantiene cautivado por su estética y el universo que crea, y que te deja hablando de ella tras salir de su visionado, y esa sensación es de las que más me gusta cuando voy al cine.
También tengo que decir que me parece alucinante su éxito en taquilla, porque para nada es una película fácil, requiere una mente abierta por parte del espectador y estar dispuesto a aceptar ciertas reglas que no pueden ser del agrado de muchos, por eso me alegra ver que proyectos que se salen de la norma, tengan también cabida en las listas de más taquilleras, lo que demuestra que quizás la gente busca historias diferentes y arriesgadas y no tienen que estar dándonos refritos constantes para arrastrarnos a un cine.
Sé que no he contado demasiado de Backrooms, pero es que como podéis imaginar, es una película con la que es mejor llegar a ella sin demasiada información, y para los que ya la hayáis visto, espero que hayáis sabido leer entre líneas y haber dejado medianamente clara mi opinión de esta apuesta que sigue consagrando a A24 como una de las distribuidoras que más arriesga dentro del mainstream. Una vez dicho todo esto, ya estoy en posición de contestar a la pregunta que planteaba al principio, y sí, Backrooms puede llevar orgullosa la etiqueta de fenómeno, porque creo que ha conseguido cosas muy importantes para el cine de terror menos convencional.