La momia de Lee Cronin

Llevo unas semanas hablando del nuevo terror, pero también le tenía muchas ganas a esta película que se acerca más al terror clásico, pero con una puesta en escena muy efectiva y que debería ser el camino a seguir para mostrar historias más clásicas, y es que si hay un monstruo clásico a parte de los vampiros y los hombres lobos, es una momia.

En La Momia de Lee Cronin, nos cuentan la historia de una niña que desaparece en Egipto. Sus padres, unos americanos que están trabajando en el país, regresan a EEUU tras perder la esperanza, pero años después, aparece con vida la hija, pero evidentemente, su estado es terrorifico.

Hay varias cosas que me han gustado de esta nueva aproximación a las maldiciones de las momias, y la primera ha sido trasladar la acción a un entorno conocido, ya no estamos en El Cairo o en un desierto con pirámides, ahora el terror entra en tu casa, en un entorno seguro y viene de la mano de una persona querida, una idea muy buena que da una vuelta de tuerca y le sienta estupendamente.

Otra de las cosas que funcionan muy bien es el uso del terror más visceral, sin miedo a sacar sangre en pantalla y llevar a los personajes a situaciones escabrosas y que pueden desagradar a los estómagos más sensibles. No busca asustar sin mostrar, sino que te lo enseña todo sin complejos y ya lo manejarás tu como puedas. Aunque me gusta el no mostrar demasiado para asustar, también disfruto cuando todo es visceral y sangriento, y se agradece la casquería clásica en el terror.

La Momia de Lee Cronin se siente clásica en el buen sentido de la palabra, con un acercamiento al terror de toda la vida y usando uno de los monstruos habituales del género, pero a la vez se siente moderna por cómo cuenta la historia, por cómo muestra el horror familiar y cómo usa el humor negro para destensar los momentos más incomodos. Una apuesta muy recomendable.

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