BCN Film Fest 2026: El crack
Qué decir de El crack a estas alturas. Estamos ante uno de esos clásicos del cine español que no solo aguanta perfectamente el paso del tiempo, sino que parece crecer cada vez que se revisita. Garci construye una película fantástica, con un guion sólido, unos diálogos llenos de personalidad y una puesta en escena que entiende perfectamente el género que está abrazando. Es cine negro filtrado por una mirada muy propia, muy madrileña y al mismo tiempo profundamente cinematográfica.
Uno de los grandes placeres de El crack está en esas calles de Madrid nocturnas que, por momentos, parecen sacadas de una película ambientada en Nueva York. Garci consigue convertir la ciudad en un personaje más, llena de sombras, bares, silencios y desencanto. Y en medio de todo eso aparece un Alfredo Landa maravilloso, enorme, capaz de sostener cada escena con una presencia impresionante. Su Germán Areta es duro, melancólico, humano y lleno de heridas, uno de esos personajes que explican por sí solos por qué esta película ocupa un lugar tan importante dentro de nuestro cine.
El pase en el BCN Film Festival tuvo además un regalo añadido: un coloquio posterior con Garci que fue MA-RA-VI-LLO-SO. Escucharle hablar de cine, de rodajes, de actores y de una forma de entender las películas que parece cada vez más difícil de encontrar fue casi tan disfrutable como volver a ver El crack en pantalla grande. Una experiencia redonda para reencontrarse con una de las grandes películas españolas y recordar que, cuando Garci estaba inspirado, podía hacer cine negro con una elegancia y una personalidad absolutamente únicas.