Jerk ya puede ostentar mi particular podio de ser la primera película de la que me salgo antes de que termine en este Sitges 2022. La sala estaba vacía y solo éramos 10 personas para verla, y a pesar de durar solo 60 minutos, a los 25 ya se habían rendido 4 personas, entre las que me encuentro.

Texas, mediados de la década de los setenta. Con la ayuda de dos adolescentes, el asesino en serie Dean Corll asesinó a una veintena de niños. Gisèle Vienne tomó estos hechos reales y los adaptó al teatro, con apenas un actor y unos títeres. Aquella pieza teatral se convirtió en un espectáculo de culto. Ahora, la propia Vienne la traslada al cine.

La trama me causaba curiosidad, un monologo sobre un asesino en serie, usando marionetas… podia ser terrible o maravillosa, por desgracia me ha parecido lo primero. Que en una película de solo 60 minutos, te pases 5 haciendo gemidos y onomatopeyas de como una marioneta sodomiza con el puño a otra, ya dice bastante del camino que toma.

Una pena, porque el actor podría haber dado mucho en esta adaptación, pero el camino tomado me incomodó, no por su contenido, sino por su forma, por lo ridículo de su propuesta, y no por lo duro de lo que cuenta, que es lo que yo esperaba. Una decepción y de las grandes.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.