Sitges 2025: Frankenstein

Con Frankenstein, Guillermo del Toro vuelve a demostrar que pocos directores actuales son capaces de construir mundos con tanta belleza, emoción y personalidad. Su película es enorme, majestuosa, llena de escenarios maravillosos y de imágenes que parecen diseñadas para quedarse grabadas en la memoria. Todo tiene ese aire de cuento oscuro, de tragedia romántica y de gran relato clásico que tan bien encaja con su cine. Además, las actuaciones acompañan de forma extraordinaria, aportando una carga emocional que hace que la historia del creador y la criatura vuelva a sentirse viva, dolorosa y profundamente humana.

Pocas cosas se le pueden achacar a este Frankenstein, más allá quizá de su duración. Es verdad que probablemente Del Toro necesita ese tiempo para contar exactamente lo que quiere contar, y sobre todo para hacerlo a su manera, sin prisas y dejando que cada emoción respire. Pero también es cierto que, en algunos momentos, la película se siente algo larga. No porque falten imágenes poderosas o escenas importantes, sino porque su ritmo apuesta por una solemnidad muy marcada, por una narración pausada y por una forma de avanzar que no siempre busca la inmediatez.

También puede pesar, para parte del público, lo fiel que resulta al espíritu del libro. La novela de Mary Shelley tiene poco que ver con muchas de las películas clásicas que han construido el imaginario popular del monstruo, y aquí Del Toro se acerca más a esa tragedia literaria, íntima y melancólica. Aunque introduce algunos momentos de acción para darle más dinamismo, la historia sigue siendo lenta, clásica y profundamente dramática. Pero precisamente ahí está también buena parte de su grandeza. Este Frankenstein es una película maravillosa, hecha con una sensibilidad enorme y con el amor de alguien que entiende al monstruo no como una amenaza, sino como una herida abierta.

About Author

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.